EL SEXO, ¿ES DE DERECHAS O DE IZQUIERDAS? /1
No crean mis queridos lectores que es una pregunta baladí. Política y sexo unidos tienen su enjundia que trataré de mostrar con tres momentos de la historia reciente.
Primer momento:
Retrocedamos hasta 1971 (año en el que entro en la universidad) y echemos un vistazo alrededor: desde el punto de vista que nos interesa, el franquismo no es, exactamente, un fascismo, sino, más propiamente, un nacional-catolicismo.
Así pues, el sexo no era de derechas, ya que la derecha era católica y los católicos y el sexo no se llevan bien. El sexo era de izquierdas; nuestro…
¿Seguro? Echemos un vistazo más de cerca.
Situación 1: Una chica del PCE, cuyo novio está en la mili, se acuesta con otro chico del PCE. Se niega rotundamente a la postura del misionero por considerarla vejatoria y a la mamada por lo mismo, aunque la impresión es que lo había probado poco. En pleno orgasmo exclama: “¡Camarada, camarada!”. Sonó bastante ridículo y a justificación: me acuesto contigo porque eres mi camarada, si no, no lo haría.
Situación 2: Una chica del PTE (maoísta) se acuesta con un chico del PCE porque se atraen. Como ella es marxista-leninista (o sea, honrada), va y se lo cuenta a su novio, que es dirigente del comité universitario (casi todo el mundo lo era en el PTE…¡había tan pocos!). El chico le monta una bronca, pero no por haberle sido infiel, sino ¡por acostarse con un revisionista! La someten a una temporada de reeducación con un obrero (sic) traído de Sevilla.
Situación 3: Un chico del PCE entra en relaciones con la hija de un juez del TOP, compañera de carrera. Ella lo lleva a casa y acaba en bragas y sujetador pero se detiene porque “no puede”.Finalmente, consiente en hacerle una manola al chico en la cocina de la mansión familiar.
Situación 4: Se crea en Salamanca una “Comuna Sexual” y me invitan a una sesión…En círculo, los asistentes miramos a una pareja estable (los únicos de la comuna que follan) follando a la vez que explican lo que están haciendo a la luz de las teorías de Wilhelm Reich. Una compañera que está sentada a mi lado comenta: “Muy interesante…” mientras seguimos mirando.
Segundo momento:
Barcelona, 1979. Suárez en el gobierno del país de las maravillas: un país sin ley. Todo está permitido y aún no ha llegado el SIDA.
Situación 1: Una señora cuarentona de comunión diaria acaba de amiga con un gay al que ha conocido en un cursillo de iluminación interior. Por avatares del destino, acaba conociendo a un chico comunista, amigo del chico gay, con el que se acuesta con una tremenda sensación de culpa y logra gracias a ello, unos polvos extraordinarios. Finalmente, amplía su espectro hasta el sexo en grupo, ya que follar uno contra uno le parece poco pecado…
Situación 2: Una chica rica, militante socialista, inicia una relación con un chico vagamente izquierdoso. En la relación, el chico descubre que la muchacha en cuestión es socialista como pudiera ser ornitóloga. La muchacha hace viajes astrales y engaña al chico para que el chico la castigue por ello. Poco después, abandona la vida pública, tiene cuatro hijos seguidos y deja el sexo para siempre.
Situación 3: Una chica alternativa (hoy diríamos antisistema) que odia por igual a derechistas e izquierdistas, se inicia en la promiscuidad solo con gente también alternativa, o sea, gente que se ducha poco, lleva ropa de desecho y hace lo imposible por no trabajar. Permanece en ello algunos (pocos) años hasta que se decanta por un matrimonio con un buen chico: ha descubierto que los “good boys” follan igual o mejor que los “bad boys”. A muchas chicas le cuesta la vida entera aprender eso.
(Continuará)